Análisis sobre el Papers titulado:
“Conveniente,
incómodo, no académico: una lectura sociológica de una aplicación de teléfono
móvil interactiva en conferencias universitarias”
Por: Francisco J. López R.
Abstract:
Understand the reality of the human being and its context is a requirement sine
qua non for seeking to understand their social reality, education is part
of the human being in all seasons and joins a host of technological tools such
as laptops that reality tablets, computers, smart phones and many others; and
the integration of this modern element with that conventional is not an option
for obtaining the current educational goals. It is unfeasible to pretend a
current or new world with outdated methods or inhabitants of a century ago, the
responsibility, almost with exclusivity, education and its survival in today's
reality.
Palabras clave:
Herramientas tecnológicas,
aplicaciones, app, proceso educativo
Introducción:
Ya en los umbrales de la primera mitad del siglo XXI es posible que aún
no hayamos logrado entender medularmente a las nuevas tecnologías y menos aún
su aplicación en los espacios educativos o en la educación como tal. El
artículo “Conveniente, incómodo, no
académico: una lectura sociológica de una aplicación de teléfono móvil interactiva
en conferencias universitarias” nos confirma esto de una forma contundente
aunque paradójica, ya que la juventud, que son los usuarios a la vanguardia de
estas tecnologías, son a la vez quienes manifiestan mayor resistencia a dar el
paso al cambio respecto a su aplicación y uso en el aula, incluso más que los
docentes.
Empatía entre las partes:
Interpretar que el uso de las herramientas tecnológicas en un aula de
clases es per se un indicativo de
éxito sería tan ingenuo como creer que poner en las cátedras a docentes
vestidos a la última moda resultaría en estudiantes más rendidores por
identificación con la personalidad del tutor.
Debe existir una relación establecida y consolidada entre todas las partes
del proceso educativo incluyendo en este caso a la herramienta tecnológica.
Otrora hubiera sido impensable que un sencillo programa o aplicación
consistente en el intercambio de información con base en 140 caracteres
escritos hubiera sido un boom tecnológico en la sociedad, o que el intercambio
de material fotográfico hubiera podido cambiar incluso la aplicación de la profesión
del comunicador social y hasta su deontología. En ambos casos se persigue
demostrar que para lograr el éxito de las aplicaciones modernas debe existir,
más allá de su valor real, una especie de atractivo, una suerte de romance entre
los usuarios, la aplicación, su uso y hasta en la época. Dejemos de lado por
ahora otro asunto más complejo como lo es la ética en el uso de la herramienta
y su beneficio o daño en las sociedades que usufructúan estas, pero quede bien
establecido que el factor interés tiene un gran peso en el triunfo que pueda
tener la herramienta tecnológica en el aula de clases y en el proceso
educativo.
Población:
Hay otro aspecto llamativo y relevante en el artículo y que, tiene que
ver con la población que sirve de muestra en el estudio ya que esta está
compuesta de mujeres de clase trabajadora siendo el hombre quien tiene mayor
preferencia por los aspecto tecnológicos (El Mobile World Congress 2018
establece las proporciones en un 70% los hombres frente a un 30% por parte de las mujeres en el uso de estas
tecnologías) y en ambos casos personas con el tiempo suficiente para dedicarse
a la tecnología, en otras palabras una persona o un grupo de estas que se
dedique a trabajar carece del tiempo necesario, y en consecuencia de los
hábitos, para consagrarse al uso de la tableta, teléfono u otra herramienta tecnológica.
Lo antes expuesto parece ser un factor importante en los resultados obtenidos pues
pareciera evidente que los resultados serían diferentes de haberse aplicado el
experimento en hombres jóvenes con dedicación exclusiva en los estudios por
ejemplo.
Aplicación:
En este punto deberíamos recalcar que hay otro aspecto relevante que
tiene que ver con todo lo anterior y es la importancia de lo intrínsecamente lúdico
en las app y el valor que esto conlleva para los estudiantes incluyendo la
interfaz, los contenidos y las maneras de abordaje e interacción entre el
programa y el usuario así como la necesidad de atrapar su atención. No dejemos
atrás, nuevamente, lo que tiene que ver
con la sociedad y la población en la que se aplicó el estudio. Ambos dan
importancia a la apreciación, positiva o negativa, que se pueda generar sobre
ellos por parte de su entorno y la aplicación del software que permite,
divulga, deja en evidencia no solo al estudiante sino su manera de pensar y
abordar los temas. Esto último no permitirá un libre desenvolvimiento ni
expresión de los contenidos ya que siempre habrá el temor del qué dirán e
incluso a posibles represalias sobre ellos por causa del llamado bullying y
expresiones similares.
Conclusiones:
Todo lo anterior se contradice con el día a día del joven moderno, del
estudiante que pareciera no poder vivir sin el uso permanente de una tableta,
un celular, una laptop o cualquier otro medio, aún incluso más en ambientes
académicos en los que le son prohibidos. Por otro lado el fácil y cómodo acceso
a la información de manera sencilla pero a la vez tan minimizada en muchos
casos cuando se relaciona con el proceso educativo personal debe también cuestionarnos.
Hoy el estudiante sabe sobre más cosas como consecuencia de la investigación
por propia voluntad y del fácil acceso a la información por medio del internet
y la tecnología, hay más interacciones con la globalidad, con el planeta; pero
esto no es necesariamente sinónimo de mayor calidad humana o intercambio de material
relacionado con lo académico.
Pareciera decir esto sobre un divorcio entre la realidad diaria, lo
cotidiano y lo que los procesos educativos requieren del estudiante. Entonces, ¿dónde
está el eslabón roto o no logrado entre la juventud o el estudiante y la
tecnología asociada con un proceso educativo formal? Quizá la respuesta radica,
como lo sugiere el artículo que aquí se estudia, en la debilidad en la
involucración del aprendiz en la construcción de la herramienta, la realidad venezolana,
en el caso de quienes estudiamos el doctorado en Innovaciones Educativas en la
Universidad Nacional Experimental de Las Fuerzas Armadas, no nos habla de casos
concretos en la Educación Básica o Media de asignaturas relacionadas con la
creación de aplicaciones en Android o programación en lenguajes informáticos
modernos, por ejemplo, y mucho menos de planificaciones académicas conjuntas
entre docentes, estudiantes, familia y comunidad. No entender esto como necesidades para
terminar de entronizarnos en un siglo que ya casi entra en su tercera década es
un fallo que tiene un alto costo para el proceso educativo ergo de un nuevo
ciudadano tan necesario para, incluso, la supervivencia del planeta que viene
como consecuencia de una neociudadanía planetaria en armonía con todo y todos.

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